Néstor Goyanes

"De viajeros, inmigrantes y aventureros" 

Pocas veces en la vida, un hombre se encuentra expuesto y zarandeado por tantos y tan importantes términos ligados a la vida de los hombres y mujeres de forma real y también metafórica: el viaje, la inmigración, la aventura y la mar.

El viaje:

Siempre viajamos para incorporarnos a la vida, incluso en el momento de nuestra futura muerte.

Cumplimos con nuestro deber, participando en los ciclos de la vida y el movimiento.

En nuestra circunstancia concreta de existencia, en el mundo que conocemos, el viaje es sinónimo de cambio, de adentrarse en las complejidades de los hombres y  mujeres que habitan en las distintas geografías de la tierra.

Inmigración:

Es una condición que caracteriza a todo ser vivo. Representa la independencia, la rebeldía, el inconformismo, la ilusión, los sueños, el amor a la vida, el compromiso, la valentía…inmigrar implica atreverse a sumergirse en el mundo de la aventura, exponiéndose a diversas adversidades y circunstancias.

Todos inmigramos, porque dentro de nuestro ser sufrimos transmutaciones.

La aventura:

Descubrimiento, crecimiento,… sorprenderse, abrirse…

La mar:

La mar como espejo del hombre y la vida,

La mar como baño de lágrimas:

¿¡¡ cuánta gente vertieron sus historias al mar, acompañadas de intensos llantos ?!!,

La mar como inmersión espiritual,

La mar como viaje al yo y a lo desconocido,  

La mar como símbolo de comunicación, porque de ella siempre se enamoró el hombre y quiso entregarse.

La mar como el jardín de los paseos de nuestra alma.

La mar como referente de un corredor de fondos, pues, aunque rodeada de ruidos, siempre se encuentra sola, y en constante ritmo. 

La mar como tumba de los secretos, amiga de la soledad, generoso lecho para mentes estresadas, auténtico desnudo del término vida,

La mar como cruce, encuentro y descubrimiento de culturas.

Todos los términos citados anteriormente constituyen el cuerpo y alma de la presente muestra del grabador bonaerense Néstor Goyanes.

Néstor empuña en su ser, como herencia de sus abuelos gallegos, la condición de inmigrante español. Sus abuelos al igual que muchos españoles inmigraron vía marítima viajando detrás de su sueño.

La obra gráfica de Néstor es auténtica explosión de grafismo y color. Sus caligrafías nos sumergen en el tiempo transportado a través de las cartas coleccionadas y protegidas por su madre. Y  los sellos como final de trayecto y recorrido.

Ante la obra de Néstor, es difícil, emocionalmente, para todo hombre y mujer, experimentados en viajes y distancias, resistirse ante el empuje de las lágrimas que buscan salida para bañar la piel de toda historia de inmigración, separación y aventura.

Dr. Samir Assaleh

Huelva, 25 de junio de 2007.

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"De viajeros, inmigrantes y aventureros" 

Con estas obras Néstor Goyanes, artista gráfico argentino, cierra una etapa que empezó hace algunos años con la serie del "Árbol de la Identidad".

Todo comenzó con un viaje a Galicia, esa tierra de los abuelos que lleva en el alma, con las cartas que su madre celosamente guardaba de "los parientes" que vivían allá, con las estampillas, con los sobres, con esas piedras que formaban el "Puente de la Abuela Petra", su primera litografía de gran tamaño. De allí en mas siguieron una series de obras sobre el "Árbol de la Identidad", donde la figura de la madre y el abuelo se repetían constantemente en una especie de danza profunda y sentimental, enlazados por cartas de torpes caligrafías y de errores gramaticales, pero llenas de algo que jamás se encontrara en un diccionario o enciclopedia: el amor y el sentimiento.  

Estos inmigrantes son en realidad los continuadores de aquellos viajeros del siglo XV que salieron del Puerto de Palos en busca de "Las Indias" y sin saberlo encontraron un Nuevo Continente. Los une el mismo sentimiento de aventura, de despojo, de fascinación por lo desconocido y todos ellos finalmente anclaron hoy en la obra de N. G.

Interesante periplo este venir y volver de las culturas. Ayer trajeron sus naves llenas del viejo mundo, luego trajeron sus arcones y valijas cargadas de ilusiones y ahora todo vuelve transmutado en colores, formas y vibraciones maravillosas que nos transmiten las obras N. G.

El lirismo del color, la técnica sin ataduras, la desenvoltura en el hacer, son características de estas obras que hoy se nos presentan. Unidas por un hilo conductor (plástico y conceptual), tienen todas juntas la presencia que da el hecho de ser concebidas por un artista que mira el pasado para encontrar las respuestas a sus angustias presentes.

Parecería que el Arte, no como terapéutica, sino como profunda expresión del Hombre podría dar salida a las encrucijadas actuales. Esta introspección sobre el ir y venir de las culturas podría tal vez ser una respuesta a nuestro ser actual. Tal vez si nos adentrásemos en el mundo de estas obras de Néstor Goyanes, tal vez si reflexionáramos sobre su belleza, tal vez si pensáramos acerca de su contenido, podríamos extraer conclusiones que nos maravillarían.

El camino del Arte, como el camino de Santiago, como el camino de los Descubridores, hay que recorrerlo íntegramente, para poder descubrir y expresar todos aquellos sentimientos de que es capaz el Hombre.

Rafael Gil

Artista Plástico

Buenos Aires, Mayo 2007 

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Empecemos por dejar claro que Néstor Goyanes es un artista de pies a cabeza, que maneja su dibujo y sus materiales de manera impecable, que acepta continuamente desafíos técnicos, estéticos, formales. Y además es grabador, lo cual en sí mismo, como decía Alfredo de Vincenzo, representa un continuo luchar con fuerza y sin renuncios. Y Néstor sale de esa lucha siempre airoso, siempre con cierta cara de orgulloso cansancio y una enorme sonrisa de satisfacción, de tarea cumplida. Pero si a eso se le agregan los barquitos, los árboles genealógicos, los chicos de escuela... cuando Néstor Goyanes habla de sus temas, habla de recuerdos personales que el espectador siente como absolutamente universales. O de recuerdos universales que el espectador siente como absolutamente personales. Alguna vez todos hicimos un barquito de papel para regalarle a un amigo, a un compañero de banco, o le escribimos el nombre amado para esconderlo despues. Todos tuvimos una abuela, bisabuela o tatarabuela que venía de un lugar lejano, que dejó cartas amarillentas en cajones que nunca fueron los nuestros pero a los que teníamos acceso en tardes que por lo general eran de calor, y mientras los grandes dormían la siesta aprendíamos a reconocer las diferentes estampillas e imaginábamos vidas que sin duda habían tenido muchísima más aventura que la nuestra, a través de fotos sepias con bigotes grandes. Todos tuvimos manchones de tinta en el colegio, el guardapolvo sucio y retos humillantes por portarnos mal en clase, y nos aburrimos en los actos. Y el que lo niegue no es persona de fiar, sin duda alguna, o tiene muy mala memoria. Por eso la obra de Néstor conmueve, toca algo profundo, apela a los recuerdos de cada uno, a la nostalgia. Porque habla de todos nosotros. Perfectamente.

Florencia Salas

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DEBO PORTARME BIEN

La gráfica latinoamericana y en especial el grabado en la Argentina, se han desarrollado en el último cuarto de siglo XX de una manera extensa y profunda. Esto ha permitido que muchos artistas se expresen en concursos, bienales y exposiciones generando una actividad gráfica equiparable a la de otros campos del quehacer artístico, alcanzando una calidad y excelencia reconocida internacionalmente. Dentro de este panorama se inserta la obra del artista argentino Néstor Goyanes. Esta serie de grabados “Debo portarme bien” son un intento de reflexión acerca de la identidad, la infancia y todos aquellos mandatos que nuestra sociedad, autoritaria y coercitiva, nos impone desde nuestro nacimiento. Las décadas vividas por N.G., sus ancestros gallegos y los recuerdos de su infancia forman el contenido de esta muestra. El continente, es a su vez de gran riqueza plástica, siendo el grabado la técnica elegida para comunicar sus mensajes, utilizándolo con una gran libertad. Paradójicamente este refinado artista del color lo elige en lugar de la pintura, tomándolo más alla de su ortodoxia y logrando obras de neto sentida pictórico, pero de carácter profundamente gráficas, debido al buen conocimiento de los recursos brindado por el grabado y sus técnicas. Esta serie de obras por forma y contenido pertenecen a una etapa de madurez del autor, que dueño de un lenguaje y una técnica, se dedica a expresar, sin trabas, sus obsesiones y fantasmas, tornándose por momentos barroca y asfixiante tiene una nostalgia (morriña?) y un lirismo que nos hace sentir estar frente a un “sueño en color”, logrando a través infinitas impresiones litográficas, de utilización del collage y el chine-colle y de algo tan antiguo como el origen mismo del grabado: el sello. Todo esto desemboca en una obra única, sobre un soporte de papel hecho a mano, realizado por artesanos especializados y llena de signos, símbolos e imágenes que hacen fascinante su decodificación. Próceres, banderas, barco, dibujos infantiles, randas de muñequitos de papel, etc. Forman la iconografía que maneja N.G. para lograr atraparnos en su universo propio y darnos minutos de magia impresa sobre papel, utilizando elementos tan antiguos como los usados por el hombre desde la prehistoria: línea, color, forma y espacio. Es finalmente el espectador el encargado de completar la obra de N.G., un universo que nos propone desde áreas alejadas de los centros de poder y para que más alla de la globalización, puedan  entenderse espíritus distintos, que hablan en el viejo y milenario lenguaje del hombre el ARTE.

 Rafael Gil

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DIBUJOS Y PINTURAS

  La ciudad, polifacética reunión de edificios, personajes y sucesos. La ciudad de los niños y los ancianos; de antiguos bares; de los gatos...  el dibujo de Néstor Goyanes abre una ventana a esa metrópoli. Más allá del mero hecho paisajístico o descriptivo, su imagen le sirve para evidenciar un sordo drama urbano. Es entonces, cuando los personajes, mesa de café por medio, se enfrentan sin diálogo; cuando se impregnan de falsía; o el estrecho ámbito de un colectivo denota la agresividad contenida.

Goyanes dibuja con muy acusados rasgos naturalistas, con rasgos que a veces se aproximan al grotesco o a la burla solapada. Traza las cotidianas tragedias urbanas casi humorísticamente, con un dejo de esperanza que se trasluce muy sutilmente.

"La paz sea contigo" reza uno de sus dibujos.

Jorge Jofré

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GRABADOS

El aguafuerte es tan completo y tan rico en posibilidades, que el saber elegir algunas de sus tantas riquezas, eso sólo constituye un arte.

Néstor Goyanes realmente acertó en dicha elección y se jugó, optó por el barniz blando, una técnica ideal para las imágenes emotivas, sensibles y de gran riqueza cromática, cuyas texturas permiten un dibujo emotivo y plástico, justo para los que poseen una expresión pictórica, como lo es el de Néstor Goyanes, que las sabe usar, para su mundo tan personal y barroco y además las sabe controlar para evitar excesos, en su justo punto de la obra plástica.

Alfredo de Vicenzo

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NESTOR GOYANES, GRABADOR LITOGRAFO

 Nació en 1960, en el legendario barrio de Pompeya. Egresado de la Escuela Nacional de Bellas Artes, desde hace màs de una década.

 Importantes premios de la plástica nacional galardonan su producción.

Caracteriza su retórica un tratamiento barroco de las imágenes en las cuales se ofrecen dos mundos diferentes, que se intentan reunir.

El artista instala el pasado como cita, como invitado a la tertulia de sus relatos, enfrentàndolo al presente que a la vez se une en esencia.

Una obra donde habitan todos los tiempos...

Galerìa de Arte "Hoy en el Arte"

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 Néstor Goyanes

En Néstor Goyanes lo actual y tradicional del grabado confluyen en atractiva armonía. Lo barroco de algunas de sus imágenes perviven con una lineal actualidad, que por momentos trasciende el fuerte expresionismo originario.

Sus catedrales anudan en un solo giro el movimiento y sentido estético. Son pedazos de eternidad trabajados como sutiles aguafuertes y aguatintas. También aparecen en su obra melancólicos rincones de barrio, que sintetizan la esquematización de la imagen ilustrativa para convertirse en sueños transfigurados de ideas sugeridas.

La obra de Néstor Goyanes trasciende por su riqueza los inquietos alardes del oficio, al que sin embargo se dedica con verdadera devoción.

Al respecto y en particular refiriéndose a su obra, el maestro Alfredo De Vicenzo ha puntualizado con sabiduría:

“el aguafuerte es tan completo y tan pleno de posibilidades que el saber elegir algunas de sus tantas riquezas, eso sólo, constituye un arte!.

En cuanto a la elección de los medios de expresión, De Vicenzo sostiene que Goyanes acertó en su elección, y se jugó, optó por el barniz blando, una técnica ideal para las imágenes emotivas, sensibles y de gran riqueza cromática, cuyas texturas permiten un dibujo sensitivo y plástico; con ellos Goyanes obtiene una verdadera calidad de expresión pictórica que le permiten anudar y encontrar la síntesis de un lenguaje tan personal y barroco.

Este artista participa desde 1977 en diversas exposiciones. Ha obtenido premios de relevancia en muchas de ellas, los que atestiguan la solvencia y eficacia alcanzada en la disciplina del grabado que practica con asiduidad.

 Manuel Madrid

“LA ACTUALIDAD Arte y Cultura”

Noviembre 1996

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“Trabajo según mi necesidad de expresarme”

Al iniciarse el ciclo de exposiciones de obras plásticas en el Museo “Pompeo Boggio”, se hizo presente anoche en nuestra ciudad Néstor Alejandro Goyanes, quien ofrece una muestra de su obra.

Sus trabajos no se limitan a la pintura, sino que aborda el dibujo y el grabado, combinando las diferentes expresiones, lo que, según él mismo explica, puede traerle ciertas complicaciones respecto de los organizadores de algunas muestras.

“Nací en el barrio porteño de Pompeya y mis primeros estudios como pintor los realicé en el ´Prilidiano Pueyrredón´”, nos señala.

“Pasé por los talleres del dibujante Osvaldo Atila, trabajé en el taller de Ponciano Cárdenas, que tengo entendido también va a exponer en este museo, y después me empecé a meter en el grabado, en el taller de Alfredo De Vicenzo, que ahora cumple 20 años de funcionamiento.”

-¿Trabajás tanto en pintura, como en grabado?

-         Hago dibujo, grabados y pinturas, que alguien puede pensar que no son pinturas, sino dibujo con color.

Mi característica es que, como pintor, me he preocupado por el dibujo, me he preocupado por la línea...

Esto ha provocado que me hayan rechazado en algunos salones, por considerar dibujos a mis trabajos.

-         Esto, ¿lo tomás como una ventaja o una desventaja, en lo que hace a tu labor?

-         Yo lo definiría más como una característica.

Lo que sucede es que le doy importancia a la línea, y después siento la necesidad de poner color, no a la manera en que lo hace el pintor.

-         En cuanto al grabado, ¿cómo lo encarás?

-         Si bien el grabado podría haber sido más ´dibujístico´, mediante la utilización del barniz blanco y la incorporación de objetos, rompo un poco el estilo gráfico, para hacerlo un poco más pictórico.

-         O sea que lo tuyo, podría considerarse una permanente transgresión en cuanto a las técnicas tradicionales...

-         Siempre llevo la contra (se ríe), pero no lo hago concientemente.

En realidad, trabajo según la necesidad que tengo de expresarme, y después un poco el problema es de quien quiera encasillar la obra.

-         Hace unos días, dialogábamos con Ponciano Cárdenas, y le consultábamos acerca de la actualidad del arte. ¿Cuál es tu opinión sobre ella?

-         El arte esta como todo, como está la situación económica y política, tanto nacional como mundial.

Ha habido muchos cambios, y de pronto todas esas modificaciones hacen que se cree también una gran confusión y mezclas de todo un poco.

La gente se involucra con cosas que no le son propias, sino foráneas, y no da lo que tiene de sí, sino que se lleva más por la moda.

Esto se suma a toda su confusión personal, que a su vez se traslada a los demás.

Podemos encontrar a alguien que hace una cosa tan de oficio como puede ser el grabado, y de pronto, se puede meter en cualquier corriente...

-         ¿Te sentís pesimista u optimista frente a los cambios que puedan darse?

-         Soy optimista. Considero que esto es un momento.

En realidad, siempre ha pasado algo parecido, pero acá se da con mayor intensidad, como que incorporamos nuevas cosas.

En el Siglo XX tenés de todo, esto es como una eclosión.

Pero pienso, en definitiva, que se va a terminar rescatando las raíces, y se va a volver a ellas...

Oscar Giangiácomo

“LA CAMPAÑA Diario de Chivilcoy”

Abril de 1995

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Grabador Grabado

La antigua técnica del grabado es un desafío para el artista contemporáneo. La ansiedad de nuestros días juega en contra de los tiempos, a veces muy largos, que demanda cada trabajo. Néstor Goyanes, uno de los artistas más reconocidos en el área, abrió su taller y sus recuerdos para nosotros.

Néstor Goyanes dedica horas y horas a una obra. Lo suyo es un trabajo minucioso en lo técnico y comprometido en lo emocional. Cada una de sus piezas cuenta una historia, la suya. Le costó encontrar la temática, descubrir qué era lo que quería decir. Cuando su cabeza hizo el clic después de recorrer muchos kilómetros de distancia y de vida, salió lo que tenía escondido dentro y deslumbró. En su taller, rodeado de instrumentos, cuenta los secretos de la creación.

 N. Z.: ¿Cuándo supo que quería ser artista?

Cuando era chico no tenía idea que alguien podía ser artista, yo me la pasaba dibujando y no imaginaba que eso podía ser un medio de vida. Un día fui a una iglesia porque daba una charla un profesor que se llamaba Forte, y me fascinó. El me despertó la idea de que eso que yo hacía podía ser para siempre. Me mostró que en realidad no todos los chicos dibujaban y que para no todos era tan importante como para mí, ahí me di cuenta que yo hacía algo que los demás no hacían.

¿Cómo eligió dedicarse al grabado?

Después de terminar Bellas Artes en la escuela Prilidiano Pueyrredón, en la especialidad pintura, pasé por varios talleres. Primero por el de Ponciano Cárdenas y estuve también en el taller de Attila (padre) haciendo dibujo. Cuando uno termina la escuela está preparado para un montón de cosas, pero yo sentía que estaba frente a un abismo y no sabía para dónde correr. Estuve un par de años dando vueltas por ahí, viendo qué iba a hacer, sin saber por dónde empezar. Un día fui a buscar a una amiga que hacía un curso de grabado y a ella le debo haber conocido a Alfredo de Vincenzo. Me recibió con el ceño fruncido, tan antipático, que no me animé a decirle que había ido a buscar a una amiga, le dije que quería conocer el taller.

Me mostró todo lo que se hacía, me dio una chapa y empecé a trabajar. Estuve quince años en lo de de Vicenio. En la escuela había hecho algo de grabado, pero para un ansioso como yo, el grabado pone un freno. Se ve que en la época en que yo era estudiante no era el momento, el momento llegó después. Encontré al maestro, encontré la técnica y encontré el límite. El grabado impone el límite del material, obliga a luchar, y eso demanda tiempo. No es fácil acostumbrarse.

¿Cuándo surge el tema, sobre las raíces, la infancia, mezclado con los cuadernos y los dibujos de cuando era chico?

El tema surge cuando uno quiere hacer obra, cuando sale de la escuela y se encuentra sin pautas. Se empieza a buscar la temática, uno se pregunta: ¿qué hago? Cuando fui a lo de Ponciano Cárdenas quedé fascinado con su obra de temática americana. El es boliviano y lo hacía de taquito, cuando quise meterme en el tema, no me salía nada. Viajé a Perú, en el Cusco es obvio lo que es americano y lo que es español, está bien marcado. Yo me miré y me dije “yo soy español”, por eso no me sale. Mis abuelos eran gallegos y me creí que era español. Cuando pude viajar a España me di cuenta de que tampoco era español, que soy rioplatense, que soy de acá, y que cuando uno se va metiendo en su tema individual termina siendo universal. Cuando fui a España llevé la dirección de un abuelo y ahí incorporé lo de las cartas, los documentos, las fotos familiares. Surgió el tema de la migración, las raíces y el tema de la identidad. Me enganché con el tema de mis ancestros, de quién soy, y me encontré a mí. Es bastante complicado saber quien es uno, de dónde proviene: de los antepasados se sabe lo que cuentan los padres. Se heredan las creencias religiosas, las convicciones, no sé, hasta el barrio condiciona, todo confluye sobre como uno termina siendo el que es. Encontré una parte de lo que buscaba. Es bueno agotar el tema que a la vez lleva a otro, y ése a otro más, es enriquecedor.

Desde hace un tiempo estoy realizando libros de artista. Siento que es algo sagrado, como es sagrado el álbum familiar

¿Qué es el grabado?

Un conjunto de procesos de duplicación, creación y reproducción de imágenes. Dentro del grabado existen dos categorías básicas: los realizados de forma artística, a mano, para crear reproducciones limitadas por medio de técnicas como la xilografía, aguafuerte, aguatinta, litografía, serigrafía, etc., que requieren de una determinada capacidad artística sumado al manejo de distintas técnicas, muchas de ellas milenarias. Existen también medios fotomecánicos como las ilustraciones de diarios y revistas, billetes o las reproducciones de obras de arte originales (como los cuadros de los maestros antiguos) que se realizan con fines comerciales. Desde el punto de vista de algunos artistas, los métodos fotomecánicos no pueden considerarse grabado.

Por Nanú Zalazar

Revista Tintos y Blancos, La embajadora del vino argentino.

Año 2, número 9.

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Encuentro con Nestor Goyanes

Goyanes es un sensible hombre que domina un lenguaje plástico como el Grabado, un lenguaje tan ético como estético, produciendo imágenes, narraciones, sucesos, cuentos… que nos remontan a las semblanzas que tenemos de toda primera vez, esas primeras veces que nos acercan términos y sentimientos como los de la memoria, el recuerdo, la nostalgia pero que sin detenerse ahí alcanzan el profundo espacio de lo visceral; estamos hoy con él cambiando algunas ideas y le preguntamos:

B.V.: ¿Cuándo ocurrió tu primera muestra individual?

Fue en el Café Tortoni en 1977, era muy jovencito y desde luego fue memorable; para mis padres también.

Es hermoso el recuerdo y también porque mencionas a tus padres…

…Y sí… ver que por primera vez un cuadro mío fuera del ámbito hogareño… el poder compararse, medirse, verse como un espectador más…

…Tomar distancia…

…Es fundamental la autocrítica, el vernos nos ayuda a seguir buscando y saber por dónde ir.

Néstor, ¿cuándo empezó todo esto, los primeros trabajos…?

Dibujo desde que recuerdo a mi padre compartiendo infinitas horas de juegos con líneas, manchas, en donde la impronta conjugaba una creativa aparición de imágenes: uno hacía un garabato y el otro encontraba un animalito, u otra cosa. Papá siempre me alentó en esto… aunque se asustó cuando le dije que lo quería tomar en serio, se preocupó, antiguos prejuicios, algunos miedos.

…La vida de artista…

Claro… pero junto a mamá cuando confirmaron lo importante que era para mí, decidieron apoyarme y me acompañan en este camino hasta hoy… gracias a Dios. Será por eso que mis temas intentan ser un “Manifiesto a la Memoria”.

Una forma de tener claro el presente… y posibilitar el futuro.

Sí, y también ser un testimonio particular de lo universal. Por ejemplo he trabajado basándome en cartas de mis abuelos gallegos, pude captar la emoción, la morriña, esa distancia poblada de despedidas… también lo he hecho con mi libreta de Ahorro Postal, mi desilusión con el sistema, y mis chiches… trencitos a cuerda, barcos de papel que navegan por mi ilusión fluvial, mi río interior.

Es largo el camino del hombre, todo lo que puede ver y hacer a través de lo que siente, frecuentar a pares y maestros.

Sí Blas… y en este camino pasé por talleres donde frecuenté importantes artistas, generosos maestros: disfruté la amistad colorida de Bruno Venier, el cariño incondicional de mi maestro Alfredo de Vicenio al que extraño mucho… no sólo buriles y chapas marcaron nuestras charlas, hoy sé que me enseñó mucho más, también mi hermano de tinta y barba Rafael Gil que me enseñó el maravilloso mundo de las piedras litográficas.

Cargadas de enigmas que van apareciendo…

Sólo hay que ayudarlas un poco. Las piedras tienen la energía de quien las trabaja y toda su propia historia.

Luego de frecuentar a estos maestros, ¿pasaste por algún otro taller?

Sí. Estuve con Ponciano Cárdenas y bajo su influencia quise tener una imagen americana y no me salió nada. Recién cuando viaje al Perú sentí mi verdad, cuando palpé esa energía ví que no me pertenecía y que no me pertenecía y que yo era un europeo, un español… el nieto de Don Antonio, el Gallego… y luego de visitar España, el terruño comprendí que también era Rioplatense, un individuo de Buenos Aires y esa era mi verdad.

Nos has narrado una trayectoria, la tuya y la de tus amores, tu manera de ser, tu modo. Te agradecemos estas palabras…

… El agradecido soy yo, Blas; sabés que somos como arqueólogos que procuramos descubrir estratos profundos no sólo de nuestros ancestros, sino y también algo no visto, no nacido, no oído, divisado por nuestro interior. Una fuente, un río misterioso…

Que tengas felicidad y prosperidad, Néstor Goyanes.

 Por Blas Vidal

Revista Buenos Aires Cultural en el año de su 10º aniversario en el Café Tortoni.

Año 10, número 121; Segunda época, diciembre 2005.

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